El Pueblo de Dios se congregó en torno a la Eucaristía, centro y culmen de la vida cristiana, en el contexto del Año Jubilar Arquidiocesano en honor a Santo Toribio de Mogrovejo.
Con el compromiso renovado de ser peregrinos de amor en misión, miles de fieles alabaron y adoraron a Jesucristo, presente real y verdaderamente en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía, durante la multitudinaria celebración del Corpus Christi Arquidiocesano en Trujillo, reconocida como Ciudad Eucarística.
La jornada se inició con la Santa Misa presidida por Mons. Alfredo Vizcarra Mori, S. J., Arzobispo Metropolitano de Trujillo, en el atrio de la Basílica Catedral. Acompañaron la celebración las imágenes de Nuestra Señora de Fátima y de Santo Toribio de Mogrovejo, en cuyo honor la Arquidiócesis celebra el Año Jubilar Arquidiocesano por los 300 años de su canonización.
En su homilía, Mons. Vizcarra recordó que la Eucaristía es un don gratuito de Dios que nos llama a la comunión y al servicio. “No podemos recibir al Señor y seguir alimentando divisiones, indiferencias o desprecios”, afirmó.
Concluida la Santa Misa, se realizó la procesión con el Santísimo Sacramento, expuesto en la custodia y llevado en el anda procesional alrededor de la plaza de Armas, adornada con 43 alfombras elaboradas con aserrín, flores y otros materiales.
Con cantos y oraciones, sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos renovaron su fe en Jesucristo Eucaristía y elevaron sus plegarias por la paz, la dignidad de toda persona humana y el cuidado de la creación.
Trujillo, 5 de junio de 2026

