Publicaciones

Día del Niño por Nacer: 25 de marzo de 2014
NOTICIAS

Día del Niño por Nacer: 25 de marzo de 2014

Este martes 25 de marzo celebramos el Día del Niño por nacer y la Comisión Episcopal de Familia nos ofrece un mensaje para promover la reflexión de las comunidades cristianas en torno a la defensa de la vida.


“Madre, enséñanos a cuidar la vida”

Los niños en el seno materno también son actores en el mensaje reconciliador traído por Jesús, por ello celebremos con la alegría del Evangelio el “Día del Niño por nacer”. Cuando el Señor dice “el que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe” (Lc 9, 48), se identifica con el niño, con cada niño, porque Él mismo se hizo pequeño para ser acogido por María Santísima y nacer de Ella. Dios nos invita así a recibir a los niños en su nombre, es decir con la mayor caridad y esperanza. María acogió a Jesús y lo cuido, y eso mismo es lo que hacen las mujeres y familias que —a veces en medio de las circunstancias más adversas, y a pesar de las dificultades que puedan surgir— siguen adelante con una gestación.

El Papa Francisco al inicio de su pontificado nos alentaba testimonialmente a hacernos el bien mutuamente ayudándonos los unos a los otros, porque “esto es lo que Jesús nos enseña y esto es lo que yo hago, y lo hago de corazón”[1]. Acoger a los niños como nos lo ha señalado el Señor Jesús —especialmente a los niños por nacer— implica necesariamente acoger a sus madres, para que ellas puedan cumplir la misteriosa misión que Dios les encomienda. La caridad cristiana debe movernos a abandonar todo egoísmo e indiferencia y, sin mediar condiciones o excusas, salir al encuentro de ese hermano que está junto a mí, pequeño, indefenso, vulnerable, que en los tiempos actuales lleva el rostro de una mujer y el bebé en su vientre, que sufren el atropello de sus derechos, abusos, abandono, discriminación e indiferencia de parte de quienes los rodean.

“La que nos da un ejemplo de cómo se cuida la vida es Ella —María, la Mujer Madre del Señor—, que cuidó a Dios chiquitito y cuidó a Dios clavado en una Cruz, de pie, con fortaleza y generosidad”[2]. Todos juntos, ayudémonos, aprendamos de la Santísima Virgen a acoger la vida de cada ser humano con confianza de hijos, a cuidar la vida de los niños por nacer.

COMISIÓN EPISCOPAL DE FAMILIA Y VIDA

Related posts

Deja una respuesta

Required fields are marked *

WordPress Theme built by Shufflehound. Copyright © 2017 Arzobispado Metropolitano de Trujillo Todos los Derechos Reservados