Durante la santa misa en la iglesia de la parroquia Nuestra Señora de Fátima, invita a todos a obrar perdonando y promoviendo la reconciliación.
En el quinto domingo del Tiempo de Pascua, el arzobispo metropolitano de Trujillo, Mons. Alfredo Vizcarra Mori, S. J., presidió la santa misa en la que dedicó el nuevo altar y bendijo el nuevo sagrario, el ambón y la pila bautismal del templo de la parroquia Nuestra Señora de Fátima.
La sagrada Eucaristía fue concelebrada por el párroco, el Rev. P. Jimmy Ramírez, y los vicarios parroquiales, todos ellos sacerdotes misioneros redentoristas.
Durante el rito de dedicación, el arzobispo depositó en el altar las reliquias de tres santos de la Congregación del Santísimo Redentor: Alfonso María de Ligorio, Clemente María Hofbauer y Gerardo María Mayela. Posteriormente, ungió el altar con el santo crisma (signo de Cristo, el Ungido) y lo incensó, expresando así su dedicación exclusiva al culto divino.
Asimismo, el arzobispo bendijo el nuevo sagrario, destinado a la reserva del Santísimo Sacramento; el nuevo ambón, desde donde se proclama la Palabra de Dios, y la nueva pila bautismal.
En su homilía, Mons. Vizcarra recordó que Jesús Resucitado promete: “donde yo estoy, allí estarán también ustedes”, y confía una misión: “el que cree en mí hará las mismas obras que yo hago”.
“¿Cuáles son esas obras? Abrir los ojos, enderezar vidas, devolver dignidad, reconciliar, alimentar, visitar, consolar, perdonar. Son obras que hoy toman forma concreta: una comunidad que acompaña a quien está solo; una familia que decide dialogar en vez de romper; un joven que elige la honestidad”, predicó.
Trujillo, martes 5 de mayo de 2026



