El arzobispo insta a reservar cada día un momento para escuchar la Palabra de Dios, a tratar a los demás con amor, y a promover la escucha y la reconciliación.
En el cuarto domingo del Tiempo de Pascua, día en que la liturgia presentó a Jesús como el Buen Pastor, la Arquidiócesis Metropolitana de Trujillo se unió a la 63 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
En su homilía, el arzobispo metropolitano de Trujillo, Mons. Alfredo Vizcarra Mori, S. J., rezó por aquellos que siguen al Señor con sus vocaciones laicales, al ministerio ordenado y a la vida consagrada. Además, pidió orar por “quienes están discerniendo su camino, por nuestras familias para que sean tierra buena donde Dios pueda llamar, y por los pastores de la Iglesia”.
“Que el Resucitado, pastor y guardián de nuestras vidas, nos reúna en un solo rebaño y haga de nosotros artesanos de verdad, de justicia y de paz”, rogó durante la sagrada eucaristía, concelebrada por el vicario general de la Arquidiócesis y párroco de la parroquia Santo Toribio de Mogrovejo, Pbro. Adolfo Guevara, en la Basílica Catedral.
Con la finalidad de reconocer la voz del pastor y cuidar la vocación, monseñor Vizcarra instó a reservar cada día un momento para escuchar la Palabra de Dios, a tratar con términos amorosos a los demás ya que “la voz de Cristo no necesita vulgaridad para ser fuerte”, y a promover la escucha y la reconciliación. “El buen pastor se hace visible cuando alguien se siente cuidado”, subrayó.
Antes de finalizar la santa misa, el seminarista Nedwen Céspedes, que se forma en el Seminario Mayor Arquidiocesano San Carlos y San Marcelo, compartió su testimonio señalando que “todos los días tenemos que levantarnos con el corazón puesto en el objetivo: servir al Maestro”. También pidió rezar por todos, en especial por el clero y los seminaristas de la Arquidiócesis.
Trujillo, lunes 27 de abril de 2026


