facebook twitter icon youtube256

Papa Francisco conquistó el corazón de los jóvenes

papa brasilCon sus gestos humildes y su lenguaje directo, el Papa Francisco llenó de lecciones los días del primer viaje de su Pontificado. La Jornada Mundial de la Juventud, realizada en Brasil a fines de julio, sirvió para que el Santo Padre no sólo convoque a fortalecer la presencia de los jóvenes en la vida de la Iglesia, sino también para devolverles la esperanza y comprometerlos a construir ahora el Reino de Dios.


logo jornada mundial de jovenesMás de tres millones de participantes de 175 países se congregaron para la JMJ. Perú, estuvo en la lista de los países con mayor número de participantes, además de Brasil, Argentina, Estados Unidos, Chile, Italia, Venezuela, Francia, Paraguay y México.
Un grupo de 13 jóvenes trujillanos estuvo presente en la JMJ. En este especial, comparten detalles y, lo más importante, sus propios testimonios de fe.

 

La llegada de la delegación trujillana

delegaciontrujilloHoras antes del inicio de la JMJ nos reunimos con toda la delegación peruana, un total de 50 peregrinos provenientes de: Cajamarca, Huánuco, Lima y Trujillo; todos nos disponíamos a alabar y danzar para nuestro Señor antes de partir, todos juntos deseosos y muy emocionados de peregrinar hacia las playas de Copacabana; y por consiguiente, de asistir a la misa de Apertura.

En el bus nos encontramos con miles de hermanos de diversos países, donde también cantamos y alabamos a nuestro Señor, ellos en su idioma y nosotros en el nuestro, intercambiamos abrazos, saludos, fotos y algunos recuerdos. Gracias a Dios nos pudimos ubicar cerca al escenario central donde se realizaría la Misa de Apertura, además fuimos espectadores de la gran cantidad de peregrinos, hermanos en Cristo muy alegres con un corazón dispuesto alzando sus banderas. No había nada que opacara la felicidad que sentíamos todos, de estar así reunidos; hasta la lluvia era perfecta y todos juntos estábamos unidos por un mismo amor, el de Cristo Jesús (María Soledad)

 

 

“Los jóvenes deben revolucionar el mundo desde el amor, no tengan miedo”

El Papa Francisco el día de la vigila en Copacabana se dirige a todos nosotros; El Señor nos llama, nos indica, pero no al montón, sino a cada uno de nosotros. Nos dice además que el verdadero campo de la fe no es un lugar geográfico, sino todos nosotros; pues, cada uno somos discípulos, somos el campo de la fe de Dios. A esto adiciona que, existen tres campos de la fe que nos pueden ayudar; nos explica: El campo como lugar donde se siembra, el campo como lugar de entrenamiento y el campo como obra de construcción. Cuando aceptamos la palabra de Dios, entonces somos el campo de la fe. Él, nos exhorta además a dejar que Cristo y su palabra entren en nuestra vida, que dejemos que germine, que crezca. Si bien es cierto Dios hace todo, pero debemos dejarlo hacer, debemos dejarlo trabajar en este crecimiento.

Entre otras cosas nos invita también a ser los protagonistas, a dar la cara, a trabajar al frente. Tres cosas son elementales por las que debemos trabajar: hacer oración, cumplir los sacramentos y ayudar a los demás.

Inicialmente no tenía certeza de lo que sucedería en la JMJ Rio 2013, que tanto podría calar dentro de mí esta experiencia. Convencida además, que nada sucede si no es Dios quien lo permite, y en agradecimiento a Él, recordando el momento en que subí al Corcovado, abro ahora los brazos como Él, y le doy gracias por estar en mí a cada instante, por la fe que me mueve y la fuerza espiritual que de Él recibo.

Recuerdo ver a un Papa que con su natural sonrisa se dirigía a todos nosotros con palabras que iban directo al corazón, a mi corazón, lo oigo decir: “Pon a Dios en el primer lugar, sé paciente y misericordiosa. Reconoce a Jesús como el centro de tu vida, Él te necesita para cambiar el mundo. Y eso, es lo que haré. Hoy la Jornada Mundial de la Juventud toma un sentido nuevo para mí, un sentido que antes no tenía. (Liz Piedra)

 

Tan cerca de ti, Señor…

tan cerca de ti señorCerca del Papa Francisco, cerca de Dios, cerca del amor, cerca de María, cerca de la verdad y de la vida. Solo saber que tenía este encuentro y viajar tanto, era la dicha que mi corazón sentía, cuando estuve cerca de Él, cómo Zaqueo, pude saciar y confirmar lo que tenía dentro: conocer a un hombre santo, que cuando pasaba ardía el corazón y se me caían las lágrimas, porque confirmaba que Dios con su gracia se hace presente.

Las virtudes del Papa Francisco dejaron grabado los valores cristianos en mi vida. Me encantó su humildad, sencillez, su carisma y su coherencia, que eran las cualidades de Jesús. Me siento orgulloso de ser católico, es mi fe, ahora lejos de todos pude confirmar la gracia de Dios, verla cuando queríamos pan, cobija, Él estaba en las personas para cuidarnos, bendito mi Señor.

Estoy tan maravillado con las palabras del Papa Francisco, el día de la apertura: “Pido permiso para entrar y pasar esta semana con ustedes. No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón; y deseo que llegue a todos y a cada uno mi saludo: ‘La paz de Cristo esté con ustedes’”. Hoy quiero comprometerme hacer realidad el mandato de mi Iglesia con los jóvenes. (James González García)

 

¡Somos Iglesia católica!

Vivir la universalidad de la Iglesia y experimentar a profundidad lo que significa ser “católico”, es en esencia mi vivencia en la JMJ Rio 2013. Cada uno de los acontecimientos me fueron encaminando a identificarme plenamente y sentirme, más que nunca, orgulloso de ser católico.

Conocer a jóvenes de todo el mundo, con distintos idiomas y culturas, y a pesar de las diferencias propias existentes en cada uno de los cinco continentes, todos nos entendíamos perfectamente; en nuestra forma de ver el mundo, a través de los ojos del Redentor.

Ya sea durante las celebraciones o en nuestro peregrinar por la calles de Río, (ómnibus, paraderos, restaurantes, parroquias, hospedajes, etc.) todos nos expresábamos en un único lenguaje el del “amor”, con gestos y miradas de quienes tienen a Cristo en su corazón.

Saber que en esta diversidad, donde había jóvenes provenientes de 178 países, se vive al mismo tiempo la “unidad”. Para mí, descubrir que el autor de todo esto, no es otro que el mismo Espíritu de Pentecostés, reafirmó mi fe; de manera especial como miembro de verdadera Iglesia de Cristo. Comprender que es el mismo Espíritu, que a todos los presentes ahí, nos inició a la vida en la fe a través del sacramento del Bautismo, que es el mismo Espíritu que nos hace crecer y madurar en la fe en el sacramento de la Confirmación. Y es el mismo que mueve nuestro corazón en la oración y la liturgia. Y que sólo y gracias a un único Espíritu la Iglesia, presente en todo el mundo, es Una; como es uno nuestro Dios y una nuestra fe. (Julio César Chuquipoma Moreno)

Los jóvenes tienen hambre de Dios

hambre de diosSer parte de esos no miles sino millones de jóvenes que se dieron cita con el Papa fue una experiencia totalmente enriquecedora. El encuentro con esos jóvenes de todo el mundo con su alegría, con su fe, su amor a la Iglesia, a Cristo, a la santísima Virgen María, su amor al Papa Francisco, el Vicario de Cristo, que realmente es un hombre muy especial y por qué no futuro Santo de nuestro Iglesia.

He podido ser testigo como millones de jóvenes de diferentes naciones compartíamos una sola fe, he podido observar el gran recogimiento con que millones de jóvenes en las playas de Copacabana vivían cada momento de oración, de adoración y la celebración eucarística. He podido observar momentos de silencio que creo que ningún otro evento con tal cantidad de jóvenes en la playa podría lograr.

Esto me demuestra el gran hambre de Dios que la juventud tiene; su identificación con la Iglesia, su necesidad de un pastor, de alguien que guíe sus vidas, que muestre el camino, un modelo de ser humano que nos muestre cómo debe ser nuestra vida.

La juventud ve en el Papa Francisco a un gran padre: recto, pero amoroso, cercano, cálido, honesto, humilde, sencillo. Creo que ese es el éxito del Papa con la juventud, su cercanía.
Realmente necesitamos pastores cercanos a sus ovejas, que sea fácil de recurrir a ellos, que a pesar de sus arduas ocupaciones tengan el tiempo para poder compartir con nosotros la oración, las penas, las dudas, el trabajo, la amistad; que realmente los sintamos no por encima de nosotros sino cercanos a nosotros.

Me siento fortalecido espiritualmente, renovado en mi fe y comprometido con mi Iglesia a seguir trabajando en la pastoral que realizo con la música, la predicación y en el aula de clases. Me siento esperanzado en la Iglesia y puedo ver que realmente el Espíritu Santo la sostiene y la guía. Estoy dispuesto a causar una revolución, un lío como nos pide el Papa. Sé que Dios quiere mucho de nosotros, sólo le pido que me siga mostrando cómo, dónde desea que le sirva y que me ayude, me dé la fuerza para hacerlo lo mejor que pueda fiel a su voluntad. Sé que muchos jóvenes en distintas naciones están dispuestos a esto porque lo he podido compartir con ellos. Necesitamos del apoyo de nuestros pastores para lograr todo lo que Dios está pidiendo de nosotros. (Omar Nieves)

¡Es hora de empezar ya!

Nadie puede tocar la Cruz de Jesús sin dejar en ella algo de sí mismo y sin llevar consigo algo de la Cruz de Jesús a la propia vida. Francisco pide que resuenen en nuestros corazones 3 preguntas: ¿Qué han dejado ustedes en la Cruz?, ¿Qué ha dejado la cruz en cada uno de ustedes?, ¿Qué nos enseña para nuestra vida Jesús?

Jesús con su Cruz recorre nuestras calles para cargar con nuestros miedos, problemas, sufrimientos, también los más profundos. Jesús nos da ánimos, brindándonos esperanza; vida. En la cruz de Cristo está todo el amor de Dios y su inmensa misericordia. En Él encontramos la salvación y redención. Ha transformado la Cruz, de ser un instrumento de odio, de derrota, de muerte, en un signo de amor, de victoria y de vida.

El Papa Francisco nos exhorta, que llevemos nuestras alegrías, nuestros sufrimientos y fracasos a la Cruz de Cristo, y encontraremos un corazón abierto que nos comprende, nos perdona, nos ama, y nos pide llevar este mismo amor a nuestra vida, a amar a cada hermano nuestro con ese mismo amor.

“Esta JMJ Río 2013, fue y será para mí, una semana estupenda, unos días llenos de bendición, donde pude profundizar mi amistad con Jesús, y en donde Él me encarga que junto a otros jóvenes asuma con una gran misión: "Vayan y hagan discípulos en todas las naciones". Sentí que Dios nos hacía la invitación a cada uno, de manera personal. El Papa Francisco animó a la juventud a llevar a Jesucristo; que vayamos más allá de las fronteras, de lo humanamente posible y construyamos un mundo de hermanos. Aprendí que ser misionero es llevar a Cristo a los demás.

Sólo hay que dejarnos amar por nuestro Padre Dios, y ser los testigos que el mundo tanto necesita. Cristo mismo nos hace esta invitación a nosotros sus amigos, para llevar su Palabra a todos los pueblos, para darlo a conocer a nuestros hermanos. Entonces es hora de empezar ya, desde nuestras comunidades, con obras, siendo luz del mundo, siendo testimonio y confiando en el infinito amor de la Divina Providencia”. (Liliana)

“Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos”

Tras permanecer toda la noche en la playa de Copacabana, los más de tres millones de peregrinos fueron preparándose para la Misa de envío, acontecimiento final de la JMJ. Momentos previos al inicio de la celebración eucarística los peregrinos danzaron para el Papa y llevaron a cabo el mayor flash mob del mundo. La canción se llamó "Francisco" y en este homenaje juvenil se unieron cardenales, obispos y sacerdotes.

“Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos” fueron las palabras iniciales del Santo Padre y serían el eje central de su mensaje, y son las palabras que cada peregrino lleva en su corazón, de igual forma que los apóstoles hace 2000 años.

“¡Vayan!”: es el mandato que recibimos del Señor Jesús, y su Vicario lo repite a los jóvenes venidos de los cuatro ángulos de la tierra. Esto significa que nuestra fe no puede quedar encerrada o restringida a nuestro grupo, parroquia o movimiento, debemos ir más allá y compartirla para que todos conozcan y amen a Jesucristo. El mejor medio para evangelizar a los jóvenes es otro joven.

“No tengan miedo”: nos recuerda el Papa los inicios del profeta Jeremías, e insiste que el Señor Jesús estará con nosotros todos los días, Jesús nunca nos deja solos. El maestro no dice “Ve”, sino “Vayan”, somos enviados juntos, la iglesia nos acompaña en la misión.

El Papa exhortó a los sacerdotes a acompañar a sus jóvenes con alegría y generosidad, que nunca se sientan solos. Los presentes reafirmamos nuestra misión cuando el Papa Francisco repitió las pablaras del envío del profeta Jeremías, “arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para reedificar y plantar” (Jr 1,10), de esta forma, fuimos enviados convencidos que ahora nos toca vivir el evangelio llevando fuerza de Dios para arrancar y arrasar el mal y la violencia; para destruir y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio; para edificar un mundo nuevo. Jesucristo cuenta con ustedes. La Iglesia cuenta con ustedes. El Papa cuenta con ustedes. (James González García)


Publicación arquidiocesana

PORTADA EMAUS ABRIL 2015

virgen de la puerta

Arzobispado de Trujillo

Trujillo fue elevada a la categoría de Arquidiócesis por el Papa Pío XII, el 23 de mayo de 1943.

Actualmente la jurisdicción de la Arquidiócesis de Trujillo abarca las provincias de Pacasmayo, Otuzco, Santiago de Chuco, Julcán, Ascope, Virú, Gran Chimú, Chepén y Trujillo, en el Departamento de La Libertad.

 

Contactoescudo OK

Arzobispado de Trujillo
Sede Central:
Jr. Mariscal De Orbegoso 451 -
Apartado 42, Trujillo - PERÚ
Teléfonos: (044) 231474 / 201961 / 256812 -
Fax: (044) 231473
prensa@arzobispadodetrujillo.org

 

2013 - Arzobispado de Trujillo - Todos los derechos reservados. Desarrollado por: CECOPROS

INSCRíBETE