facebook twitter icon youtube256

Caminar, edificar y confesar como discípulos del Señor

El programa de Francisco:
Caminar, edificar y confesar como discípulos del Señor

francisco 1El Santo Padre Francisco, en su primera homilía en la Capilla Sixtina, un día después de ser ungido papa, se dirige a los Cardenales y les pide caminar, edificar y confesar. Caminar y estar siempre a la luz del Señor, como pidió Dios a Abraham: “Camina en mi presencia y se irreprochable”.

Francisco, sin papeles, sin discursos, pero de una manera clara y directa, se dirige a los prelados de nuestra Iglesia y los conmina a caminar sí, pero buscando vivir con la honradez que demandó Dios a Abraham. Y esta palabra resulta ser fundamental en el mensaje del Santo Padre, desde que asumió su pontificado: Ser honrados, ser servidores de Dios, trabajar por los pobres y para los pobres, aprender a llevar la verdadera cruz, de tal manera que su apostolado sea firme e indestructible cuando la Iglesia Católica se vea afectada por los “temblores del camino”.

El papa considera que una Iglesia con poses y con demostraciones ostentosas de poder no es positiva para el mensaje que quiere dar al mundo, en esta tarea de reconstrucción de la Casa de Pedro. Por eso, en esta homilía se refiere a tres tareas grandes por hacer: caminar, edificar y confesar.

Estas tres tareas son cruciales, pero según su Santidad ninguna de ellas tendrá sentido si los obispos, sacerdotes y cardenales, no asumen el reto difícil de caminar, edificar y confesar, cargando la Cruz de Jesucristo, hijo de Dios Vivo. El no hacerlo implicaría caer en la mundanidad del demonio.

“El mismo Pedro que ha confesado a Jesucristo, le dice: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Te sigo, pero no hablemos de cruz. Esto no tiene nada que ver. Te sigo de otra manera, sin la cruz. Cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor”, explica el Papa Francisco. También les ha pedido edificar la Iglesia, pero sobre piedras fuertes y consistentes. No edificar castillos de arena, que a la menor ventisca se derribarían. Edificar a la Iglesia, esposa de Cristo, sobre la misma piedra angular que es el Dios Vivo.

Su Santidad ha sido muy enfático y les pide a los prelados ser verdaderos mensa-jeros de Cristo, predicar con el ejemplo; salir a recuperar la Iglesia y el tiempo perdido, actuar como verdaderos pastores. Ser una Iglesia viva y en movimiento, no una simple ONG que logra sus objetivos basada en relaciones políticas y lobbies. “Seamos verdaderos pastores de nuestra Iglesia, tengamos una actitud de misioneros, de no ser así seremos funcionarios”.


Papa Francisco: Una Iglesia para los pobres

Muchos nos hemos preguntado en qué estaba pensando su Santidad en el preciso instante en que se confirmaba su elección como Obispo de Roma. Como se especularon muchas razones al respecto, fue el propio Papa Francisco quien a los pocos días no tardó en aclarar el origen de su nombre.

Precisamente reunido con más de 6 mil periodistas acreditados en el Vaticano el Papa explicó que el nombre de Francisco de Asís era claramente como él quería ser llamado, por la sencilla razón que su cercano y gran amigo el cardenal Claudio Hummes, arzobispo emérito de San Pablo, al momento de conocerse que era el nuevo Papa, lo abrazó muy fuerte, lo felicitó por la elección y le dijo: “Ahora no te olvides de los pobres”.

Un nombre que ha entrado en mi corazón, es Francisco de Asís, reveló el papa esa mañana en la Sala Pablo VI, rodeado de miles de comunicadores. “De inmediato sentí en mi corazón esa sola palabra: los pobres, los pobres”.

“Para mí, Francisco es el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia la creación; hoy nosotros no mantenemos una buena relación con la creación. Es el hombre que nos da este espíritu de paz, el hombre pobre”.

También se refirió no sólo a la pobreza material que sufren millones de indigentes en el mundo, sino también a la pobreza espiritual que afecta a una Iglesia que clama por ser sanada, restaurada, recompuesta y unificada.

“¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!”, manifestó su Santidad.
Entre éste y otros motivos, el papa Francisco ha querido llamarse así, porque pensando en Francisco de Asís ha reme-morado el amor de este cristiano quien en su tiempo entregó sus mayores esfuerzos por ayudar a los enfermos, a los margina-dos, a los huérfanos, a la gente sin hogar y que, de este modo, trabajó para construir una sociedad más humana y más justa.

“Francisco de Asís nos dice: Esforzaos en construir la paz. Pero no hay verdadera paz sin verdad. No puede haber verdadera paz si cada uno es la medida de sí mismo, si cada uno puede reclamar siempre y sólo su propio derecho, sin preocuparse al mismo tiempo del bien de los demás, de todos, a partir ya de la naturaleza, que acomuna a todo ser humano en esta tierra”.

Biografía del Papa Francisco

francisco 2El primer Papa venido de las Américas es el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, arzobispo de Buenos Aires desde 1998. Es una figura destacada en el continente y un pastor sencillo y muy amado en su diócesis, la cual ha recorrido a lo largo y ancho, incluso en metro y autobús.

«Mi gente es pobre y yo soy uno de ellos», dijo en una ocasión al explicar su opción de vivir en un apartamento y prepararse él mismo la cena. A sus sacerdotes siempre les ha recomendado la misericordia, audacia y puertas abiertas. Lo peor que puede suceder en la Iglesia, explicó en algunas circunstancias, «es aquello que H. de Lubac llama ‘mundanidad espiritual’», que significa «ponerse uno mismo en el centro». Y cuando habla de justicia social, invita a retomar el catecismo, los diez mandamientos y las bienaventuranzas.

Nació en la capital de Argentina el 17 de diciembre de 1936. Hijo de emigrantes piemonteses (Italia): su padre Mario era contador, empleado del ferrocarril, mientras que su madre, Regina Sivori, se ocupa de la casa y de la educación de los cinco hijos.

Ya diplomado como químico técnico, eligió después el camino del sacerdocio ingresando al seminario diocesano. En marzo de 1958 pasa al noviciado de la Compañía de Jesús.
Completa los estudios de humanidades en Chile y en 1963, de nuevo en Argentina, se licencia en filosofía en el colegio San José de San Miguel.
Entre 1964 y 1965 es profesor de literatura y psicología en el colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en el 1966 enseña las mismas materias en el colegio del Salvador en Buenos Aires. De 1967 a 1970 estudia teología, licenciándose en el colegio San José.

El 13 de diciembre de 1969 es ordenado sacerdote por el arzobispo Ramón José Castellano. Continúa su formación entre 1970 y 1971 en España, y el 22 de abril de 1973 emite la profesión perpetua en los jesuitas. De nuevo en Argentina, es maestro de novicios en Villa Barilari en San Miguel, profesor en la facultad de teología, consultor de la provincia de la Compañía de Jesús y rector del Colegio.

El 31 de julio de 1973 es elegido provincial de los jesuitas de Argentina. Seis años después retoma el trabajo en el campo universitario y, entre 1980 y 1986, es de nuevo rector del colegio de San José, además de párroco en San Miguel. En marzo de 1986 va a Alemania para ultimar la tesis doctoral; entonces los superiores lo envían al colegio del Salvador en Buenos Aires y a la iglesia de la Compañía en la ciudad de Córdoba, como director espiritual y confesor.

El 20 de mayo de 1992 Juan Pablo II lo nombra obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio recibe en la catedral la ordenación episcopal. Como lema escogió Miserando atque eligendo y en su escudo introdujo el cristograma ihs, símbolo de la Compañía de Jesús. Rápidamente es nombrado vicario episcopal de la zona Flores y el 21 de dicembre de 1993 se convierte en vicario general.

Ninguna sorpresa supuso que, el 3 de junio de 1997, sea promovido como arzobispo coadjutor de Buenos Aires. Pasados apenas nueve meses, tras la muerte del cardenal Quarracino, el 28 de febrero de 1998, le sucede como arzobispo, primado de Argentina, ordinario para los fieles de rito oriental residentes en el país y Gran canciller de la Universidad Católica.

En el Consistorio del 21 de febrero de 2001, Juan Pablo II lo crea cardenal, con el título de san Roberto Belarmino. En octubre de 2001 es nombrado relator general adjunto de X Asamblea general ordinaria del Sínodo de obispos, dedicado éste al ministerio episcopal. Mientras tanto en Latinoamérica su figura se hace cada vez más popular.
En 2002 rechaza el nombramiento de presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, pero tres años después resulta elegido y luego reconfirmado por otro trienio en 2008.
En abril de 2005, participa en el cónclave donde es elegido Benedicto XVI. Fue elegido Sumo Pontífice el 13 de marzo de 2013.

Traducción propia de L'Osservatore Romano, Año LXIII, n° 12

“Tendamos puentes para fortalecer el bien común”

Santo Padre pidió a diplomáticos no permitir que nos separen nuestras diferencias

francisco 3Reunido con más de un centenar de embajadores que mantienen relaciones diplomáticas con la Santa Sede, el papa Francisco pidió a los dignatarios ahí congregados unirse a él para construir puentes que fortalezcan el bienestar común y con ello empezar una ardua lucha contra la pobreza, tanto material como espiritual; edificar la paz, así como velar por la preservación y respeto por el medio ambiente.

Francisco nos señala el camino que como católicos debemos empezar a recorrer y nos invita a hacerlo con él. Y en esta primera etapa del recorrido llama a todos aquellos sobre quienes recae la responsabilidad de los gobiernos, para que empiecen la tarea de integración en todos los ámbitos: políticos, económicos, culturales e incluso el religioso, pues ha invitado a un acercamiento más sincero con las otras religiones, como las del mundo islámico. También con los no creyentes.

“No se pueden construir puentes entre los hombres olvidándose de Dios. Pero también es cierto lo contrario: no se pueden vivir auténticas relaciones con Dios ignorando a los demás. Por eso, es importante intensificar el diálogo entre las distintas religiones, para que nunca prevalezcan las diferencias que separan y laceran, sino que, no obstante la diversidad, predomine el deseo de construir lazos verdaderos de amistad entre todos los pueblos”, aseveró el santo padre.

Otra preocupación del papa es el papel que juegan los gobiernos en las economías que excluyen a los más pobres y que generan estas grandes diferencias a las que su santidad cuestiona tanto.

Recientemente ha pedido a los jefes de estado generar reformas financieras y económicas que tengan como ejes la ética y también el bienestar común, para de esta manera hacer una verdadera revolución social, cuyo fin privilegiado sea tener sociedades más justas y solidarias.

El Papa dijo que el dinero es el nuevo ídolo de los tiempos actuales, que se convierte en una tiranía invisible que reduce al hombre a un bien de consumo de usar y tirar. “Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo ternero de oro ha encontrado una nueva y despiadada imagen en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin rostro ni fines realmente humanos”, puntualizó.


Publicación arquidiocesana

PORTADA EMAUS ABRIL 2015

virgen de la puerta

Arzobispado de Trujillo

Trujillo fue elevada a la categoría de Arquidiócesis por el Papa Pío XII, el 23 de mayo de 1943.

Actualmente la jurisdicción de la Arquidiócesis de Trujillo abarca las provincias de Pacasmayo, Otuzco, Santiago de Chuco, Julcán, Ascope, Virú, Gran Chimú, Chepén y Trujillo, en el Departamento de La Libertad.

 


Contactoescudo OK

Arzobispado de Trujillo
Sede Central:
Jr. Mariscal De Orbegoso 451 -
Apartado 42, Trujillo - PERÚ
Teléfonos: (044) 231474 / 201961 / 256812 -
Fax: (044) 231473
prensa@arzobispadodetrujillo.org

 

2013 - Arzobispado de Trujillo - Todos los derechos reservados. Desarrollado por: CECOPROS